| |
Para un mejor
conocimiento de NAZCA A UNA NUEVA VIDA
transcribimos a continuación el inicio de uno de los capítulos
del libro.
INICIO
CAP.: POR FAVOR, IMITE AL GATO
Dado que usted, lector, pertenece a nuestro mundo occidental,
lo que equivale a decir que, como Santo Tomás, sólo cree aquello
que ha visto y tocado, antes de describir la forma en que va
a realizar la autohipnosis explicaré que ya en las primeras
décadas de nuestro siglo, Jacobson comprobó electrónicamente
que bastaba pensar en un movimiento para que se pusieran en
marcha nuestros músculos.
Ahora se sabe más. Se sabe que podemos encender luces, televisores,
poner en marcha trenes eléctricos de juguete, acelerándolos
más o menos, a voluntad, etc., con el solo pensamiento. Basta
tan sólo con intensificar electrónicamente nuestra capacidad
eléctrica cerebral. Y esto se logra con unos muy sensibles interruptores
y uniendo, con electrodos, el cerebro a amplificadores. O sea,
que es el impulso eléctrico cerebral el que actúa por sí mismo
y sólo pide ayuda al cuerpo en caso de tener que mover masas
con inercias superiores al microvoltaje de esos impulsos. Como
es el caso de un interruptor normal de la luz. En estos casos
el cerebro pide ayuda a la mano.
Y cuento esto, con lo que podría escribirse un libro
fascinante -Delpasse ha logrado que una persona muerta encienda
un televisor mediante un Grey Walter, uno de esos mecanismos
de amplificación de la fuerza del pensamiento- porque
es posible que usted dude de una técnica -como es la
autohipnosis- que movilizará todo su cuerpo con el solo
hecho de pensar en él. O mejor, de observarlo mentalmente.
Ya sabe, basta con pensar que está usted exprimiendo un limón
para que empiece a segregar saliva en cantidades mayores a la
normal. Si entrena mentalmente jugadas de tenis o de cualquier
otro deporte, verá luego, cuando las ponga en práctica, que
lo hace casi tan bien como si hubiera entrenado en la pista
de juego. Aunque todo esto, y mucho más, sólo será realmente
eficaz si lo "piensa" en estado bajo de conciencia.
Así que no dude. Es muy importante que no dude. Debe estar convencido
de que usted puede alcanzar la salud y la alegría si sabe pensar
y si sabe también no pensar.
Pero, ¿qué es pensar y qué es no pensar? Corrientemente, en
Occidente, donde abrimos puertas casi a cañonazos, nunca suavemente,
entendemos que pensar es contraer las cejas, cerrar fuertemente
la boca y perseguir con ahínco algo que está detrás de la frente.
A veces, también hincamos los codos y nos mordemos las uñas.
Y esto último es ya pensar por todo lo alto.
Eso hacemos los humanos, que por algo somos seres superiores.
¿Superiores? Perdone usted, lector, pero, ¿por qué no observa
un gato? ¿No ha pensado nunca que un gato, un simple gato, nos
puede enseñar a pensar? ¿Y a no pensar?
Si observa un gato verá que normalmente está tumbado en un relax
que ya quisiéramos poder imitar. El animal está ahí, en un sofá,
en nuestro regazo, en donde sea, pero no en cualquier lugar,
sino en uno cómodo, calentito y apacible. Y ahí está prácticamente
aplastado, como si fuera un lenguado. Y su cara es de extrema
felicidad. Podría decirse que, al margen sean cuales fueren
sus procesos mentales, este es un estado perfecto de no pensar.
|
|