Anatheóresis tiene muchos adeptos. Son muchos
ya los profesionales de la salud que aman y practican
esta terapia. Por ello, aquí, en esta página web,
ha llegado el momento de abrir las puertas a un ágora
en la que esos anatheorólogos establezcan entre sí
su diálogo de búsqueda entre dudas. No se trata de
que los anatheorólogos intercambien elogios entre
sí, no se trata de que peripatéticamente vayan esparciendo
loas en torno a la terapia Anatheóresis, no se trata
de ahuecar la voz y ensordecer a la audiencia con
verdades dogmáticas -que por ser dogmáticas han dejado
ya de ser verdades-, se trata de intercambiar, socráticamente,
planteamientos, prácticas, razonamientos, en definitiva
esas dudas que, por serlo, por su relatividad, son
ya respuestas, que no hay duda bien razonada que no
comporte ya en su pregunta una respuesta adecuada.
Repito,
el ágora anatheorética ha abierto ya sus puertas.
Espero que sean muchos anatheorólogos quienes lo recorran
socráticamente. De momento oigamos la primera voz.
Oigamos sus dudas y expectativas, y espero que sean
muchos otros los anatheorólogos que unan su voz a
los ecos de esa voz primera.
Joaquín Grau |
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